La Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo tiene un equipo Directivo responsable de haber elaborado el Plan Estratégico de la institución para su período de gobierno 2011-2013, que el maestro y Vicedecano Freddy Ángel me parece que lo celebró cuando nos lo envió a nuestros correos y estoy de acuerdo con que debemos celebrar el gesto que nunca han tenido otras administraciones que yo conozca. ¿Qué decidió nuestro equipo? Se decidió, mediante Resolución 017-2011, del 15 de marzo del 2011, otorgar plenos poderes al Decano “para que gestione las actividades propuestas en el Plan de Acción y presente un informe al Consejo Directivo al respecto”, como el documento no está provisto de un cronograma de responsabilidades, es una obligación abierta para que suceda un día que ojalá no sea suerte que el proyecto reeleccionista de todos ellos no lo distraiga. ¿Qué tal un compromiso institucional de no hacer nada reeleccionista que lo distraiga de sus funciones? Tal vez lo hagan por el bien del país, de la nación, de los estudiantes que tanto nos preocupan. ¡Lo digo en serio!
También otro objetivo es integrar la comisión del Plan Estratégico, término que nos sugiere una mejoría a la imagen de la Facultad, compuesta por los señores Elizardo Antonio Medina Calcaño, Decano de la Facultad, quien la presidirá y de quien junto a otros soy militante responsable de su puesto; Dr. Freddy Ángel Castro, Vicedecano de la Facultad, en función de Secretario Ejecutivo de la comisión, a quien debemos su gesto transparente de comunicarnos el Plan objeto de análisis; Dr. Bautista López García, Director de la Escuela de Derecho, a valer cualitativamente por todos los Directores de su puesto anteriores; Dr. Germinal Grillo, Director de la Escuela de Ciencias Políticas, maestro de maestro; Dra. Carmen Chevalier, Directora de Postgrado, maravillosa amiga, colega y profesional; Dr. Alexis Joaquín Castillo, Director del Instituto de Criminología, cuyo equipo de científicos será todo éxito; Dra. Sofía Melo, Encargada de los Cursos Optativos de Tesis, oficina recaudadora de valores académicos; la Lic. Mildred Beltré, Directora de la Oficina de Planificación Sectorial, (¿?); los profesores Justiniano Montero y José Reynaldo Ferreira, brillantes juristas; Sonia Díaz, de quien guardo recuerdos de esfuerzos académicos; Ana Cecilia Morún, aún no tengo el gusto de conocerla; Jaime Yorky Rodríguez, el benjamín y actualizado profesional formado en Cuba y Adonis Martín, que aún no conozco.
Hay que señalar que parte de los miembros de ese equipo estaba en las otras gestiones, como son la Lic. Mildre Beltré, Directora de la Oficina de Planificación Sectorial, Justiniano Montero y José Reynaldo Ferreira, que no se quedan, y no tengo nada en particular para que no estén en esta nueva gestión o mejor “nuevo período de trabajo” que se va poniendo vieja o el período se va agotando; el mismo Decano era Vicedecano y el Vicedecano actual era el Director de la Escuela de Ciencias Políticas y, por supuesto, el más joven de todos, Dr. Bautista López García, era el Director del Instituto de Criminología, quien por su juventud y sus ideas progresistas tiene la ventaja de ser en esta gestión un significativo catalizador para refrescar el presente, asegurar las excepciones y tomar postura para el porvenir.
Perdonen, no quise violar aquel párrafo, no porque no sea necesario volver atrás, sino porque quiero corregir una información y destacar la razón de hacerlo, y es que lo diré ahora que me ha llegado la idea de que el más nuevo no es el Dr. Bautista López García, sino Jaime Yorky Rodríguez, conozcándolo, sin lugar a dudas es el benjamín de la comisión del Plan Estratégico, y de quien hay que decir tiene una formación sólida que recibió en Cuba y corresponde al reducido equipo de docentes que tiene la Escuela de Ciencias Políticas, y él me recuerda a la brillante maestra Minerva Acosta, que ya la sentiremos más tarde, y la menciono por su combinada inteligencia y juventud, pues, también en aquel joven tenemos un futuro brillante.
Hay que recordarlo, porque sé que este nuevo grupo de gestores lo intentará, el principio de la unidad de lo viejo y lo nuevo, en otras palabras, que lo nuevo y lo viejo nunca podrán estar desligados, desunidos, y esa es la razón que justifica que lo viejo ¿quiénes son?, casi todos, estén con lo nuevo ¿cuántos?, casi ninguno, pero afortunadamente lo que hace la diferencia no es la edad ni biológica ni su larga estadía en la institución, sino sus ideas y propósitos al frente de la institución y son sus ideas el objeto de análisis y comentarios en este trabajo, porque vaya si es un trabajo ponerse a escribir asumiendo riesgo porque no sé quien no sabe que hay personas intolerantes que no admiten controversias, eso que dice Oneyda Pérez “De la Chispa Nace la Luz”, a veces circunstancialmente nace la oscuridad, y Rene del Rosario, brillante magistrado -¡larga vida!- desde la grada no sabe que ve si un escenario de discusión académica o un campo de batalla cuando aparecen compañeros que observan ¿cómo fue que dijo Minerva Acosta?, ah, ya recuerdo, observan “las provocaciones sutiles”, y no se detienen a mirar la lógica, la profundidad de las argumentaciones.
¿Los distraje? Tal vez, pero vamos a lo que vinimos, ya estamos aquí y seguirán conmigo mirando a ver qué digo, qué traigo, qué produzco respecto a ese Plan Estratégico que los ha juntado a todos una nueva vez, la primera vez fue en el año 2008-2011, de cuyo Plan dijeron nuestras autoridades a través del Dr. Freddy Ángel, Vicedecano de la Facultad, que hicieron una evaluación que no ha sido notificada, imagínense no haber cumplido esta formalidad a ustedes que son abogados y docentes o jueces y docentes, o ministerio público y docentes, o abogados nada más o solo docentes, o ambas cosas, y cuando viene a ver no somos nada porque con la sumatoria de las responsabilidades externas de juez, abogado o ministerio público, y la gestión de docente con aproximandamente 40 créditos ¡no hay tiempo de hacerlo todo bien!, y esta es una de las realidades del subdesarrollo que tiene jodida la calidad de la enseñanza y aprendizaje, y entonces, retomando la idea que salté, no sé qué tan grande haya sido mi salto, creo que el acto de evaluar aquel Plan sin notificar sus resultados a las personas objeto de la evaluación es nulo ¿qué tipo de nulidad podría ser? ¿Absoluta o relativa?, sin embargo, renunciemos a esta medida y comencemos a analizar el Plan Trienal 2011-2013 de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Las comidas rápidas que están sirviendo la mayoría de las universidades para despachar a los estudiantes de término, son los monográficos, sazonadas con la teoríaculinaria del pragmatismo según la cual el conocimiento es verdadero por sus resultados.
Por el momento, el único resultado que se aprecia de la empresa de los monográficos es de tipo cuantitativo, mientras más alumnos hayan realizado cursos monográficos, más beneficios.
Preocupado por el tema me he permitido desarrollar una opinión de este fenómeno y compartirla con ustedes.
De esta exposición me he saltado el paso de encuestar a los estudiantes de término para determinar cuantos tienen interés en cursos monográficos y cuántos a tesis.
Doy por sabido que la opción de los cursos monográficos son una pandemia similar a la bacteria incrustada en el intestino grueso, propia de los países pobres.
I. LA MONOGRAFIA
De acuerdo a Sabino, “La monografía es un trabajo que tiene la particularidad de versar sobre un tema único, bien delimitado y preciso” (19 y 20:....). O sea, un escrito breve y suele ser bibliográfico.
¿Ese escrito carece de profundidad? Sabino, muy optimista, dice que es un escrito breve en el que se prefiere sacrificar la extensión de los asuntos a tratar en beneficio de la profundidad. Es decir que la extensión es sacrificada para beneficiar la profundidad.Señala que las monografías no tienen ningún rigor científico.
“Conviene agregar que, a veces, se acepta que una monografía se desvíe un tanto del rigor normal de los trabajos científicos, pues ellas pueden tratar sobre temas en que no es posible o deseable alcanzar ese nivel”. Y tratando de evitar los malos entendidos, dice: “No obstante, desde el punto de vista de la presentación y la forma, las monografías son trabajos donde se valora claramente la buena organización y el uso de un aparato crítico bien estructurado”. (Sabino:1996: 19 y 20).
Objetando a Sabino, Armando Astivera ha dicho: ”Las monografías que sirven para la promoción de los estudiantes universitarios al término de un seminario, por ejemplo, no pueden considerarse verdaderos trabajos de investigación y la labor para la cual no están capacitados aún los estudiantes, salvo raras excepciones, sino, a lo sumo, tareas de iniciación en la investigación”.
Eco, por su parte, define monografía así: “es el tratamiento de un solo tema y como tal se opone a una “historia de”, a un manual, a una enciclopedia”. Entiende que hacer “una tesis rigurosamente monográfica no significa en modo alguno perder de vista el panorama”. (Eco: :32).
Pero sabino no distingue la monografía de los cursos monográficos. Aunque no lo haya hecho, las características señaladas coinciden. Por eso, y en adelante, vamos nosotros a llevar a cabo esta tarea.
En primer lugar, “las monografías científicas (en el sentido amplio del término) constituyen la concreción de un dominio del tema tratado, tal como lo cumplen los verdaderos investigadores. Un ejemplo de monografía son las tesis doctorales que, aún cuando tratan temas especiales, implican un estudio exhaustivo de las cuestiones respectivas”.
Hasta ahora, las consideraciones de Sabino sobre qué es una monografía,nos asegura que dicho trabajo no tiene rigor científico. La misma opinión es de Astivera. La línea de Eco, por su parte, va en dirección a pensar en monografías y no en informes como los esperados en un Curso monográfico.
Por lo tanto, entendemos que no se trata de una monografía científica. Pero vamos a ver qué es un curso monográfico; sus características y valor.
I.I. ¿QUÉ ES UN CURSO MONOGRÁFICO?
Definición
Los cursos monográficos son enseñanzas comunes (aprendizaje generalizado) a un grupo de un contenido especializado. Se propone enseñar y especializar. Y de modo especial, el maestro que lo imparte se propone guiar al alumno a la realización de un trabajo donde se aplique lo aprendido. La intervención del maestro supone que la tarea de la investigación es más segura y abreviada.
De contenido generalizado
El primer elemento a analizar es “contenido generalizado”. Por ejemplo, los estudiantes de derecho reciben la oferta de curso monográfico sobre “El Nuevo Código Procesal Penal”, se trata de un conjunto de normas bien delimitadas que versan sobre un mismo objeto “el derecho procesal penal”. La extensión de dicha asignatura está comprendida en dos niveles, Derecho Procesal I y Derecho Procesal II. El período para recibirla es, entonces, en dos semestres, un año.
Mientras más pronto, mejor
Por su parte, el curso monográfico tiene una duración de cuatro a seis meses.
Una parte de ese tiempo transcurre recibiendo el conocimiento repetido de metodología de la investigación científica para que el estudiante termine el curso realizando un informe de un tema específico del tema general.
Nada de hermenéutica y medio ambiente
En la forma, hay una instrucción programada de recibir metodología y un área de la carrera que tenga valor de mercado, que no es Derecho Ambiental, ni filosofía, ni herméutica jurídica, entre otras.
El arreo de la superestructura académica
Todo ese “esfuerzo” de la superestructura está dirigido a arrear los estudiantes para que su potencial sea reducido a presentar un informe que en teoría sus ideas deben estar correctamente organizadas.
La doble función
Los cursos monográficos cumplen dos funciones: una didáctica y otra de investigación.
En cuanto a la didáctica, se ocupan de enseñar el contenido programado, casi siempre una asignatura ya recibida.
Como investigación, se propone la realización de un informe.
Tienen, entonces, dos partes: una general que consiste en tratar un tema general y otra la elaboración de un informe sobre un tema de los tratados en el Curso.
Enseñanza tradicional
La parte didáctica sigue la misma suerte metodológica de las demás asignaturas de la carrera, es decir, una enseñanza tradicional, jerárquica, unidireccional, centrada en el docente, programada sin la conciencia de la teoría de Skinner, las clases del docente consideradas “magistrales”.
La investigación reducida a informe
Como investigación, el Curso monográfico inicia a los estudiantes en esta tarea que ha venido realizando las veces que ha recibido del docente cualquiera de las asignaturas y mandado a realizar un seminario tipo informe.
Hay que suponer que el grado de responsabilidad esperado sea mayor para los estudiantes de Curso monográfico que para aquellos que aún no son de término.
II. TEMAS Y DOCENTES
Ley de oferta y demanda
El criterio de las autoridades para proponer los temas de los Cursos monográficos requiere de mayor profundidad de lo que aquí señalo.
En mi opinión, ese criterio está basado en el interés de mercado, ley de oferta y demanda.
¿Qué tiene más demanda un curso de Derecho Ambiental o uno de Cobro de Pesos?
Lo que no pretendo
No tengo propuesto evaluar la calidad de la orientación de los docentes que sirven de guía para que el estudiante lleve a cabo su informe, ni ponderar que tan amplia y actualizadas son las bibliografías empleadas por los estudiantes para desarrollar su tema.
Pero…
Si me voy a referir a la tarea de los docentes de presentar el material del tema que le servirá para impartir los módulos que les fueron asignados.
Calidad del personal
Si el informe de los cursos monográficos sacrifica la extensión por la profundidad, en esta medida el personal docente ha de estar materialmente calificado, y no sólo formalmente.
Diferencia
El personal docente califica materialmente, cuando presenta su tema trabajado, el cual servirá de ejemplo para el alumno.
Formalmente, cuando tiene los certificados necesarios.
La diferencia es que lo formal no sirve de ejemplo, sino está acompañado de los contenidos.
Porque no es lo mismo retener información que escribirla, mucho más tratándose de clase y materiales didácticos.
Hipótesis
Si el docente exige profundidad, suficiente bibliografía, en esa misma medida se espera que tenga dominio del tema, capacidad de sintesis, capacidad metodológica y sobretodo capacidad didáctica.
¿Y la didáctica?
En cuanto a la capacidad didáctica, queda reducida a esfuerzo y no a disciplina, esfuerzo muy desmejorado cuando el docente teniendo labores de juez baja de estrado para entrar a un aula, lo mismo el ministerio público o abogado.
No es suficiente los títulos de juez, ministerio público o licenciado en Derecho, para enseñar y aprender.
Un pedagogo debe siempre entrar a su escenario con una teoría educativa, de lo contrario enseña por experiencia o esfuerzo de la forma tradicional que hemos dicho.
Criterio empresarial
Quiero asegurar que el clavo esté bien dentro, dando otra vez en el mismo, cuando digo que el criterio de elección del tema para Curso monográfico es económico o empresarial.
No hay otro que pueda interesar a la nación, suficiente es el ejemplo de saber que cuando se ha impartido un Curso de Derecho Ambiental es para calmar la conciencia de haber propuesto decenas de veces cursos de las áreas clásicas del Derecho como son civil, penal, tierra.
Y este es el resultado de esa política económica e insensible a los problemas nacionales, que empresas internacionales como la Barrick Gold y autoridades dominicanas tienen dormido a este pueblo.
Un Curso monográfico centrado en este problema reinvidicaría la función de estos abundantes cursos.
Vean este video:
Criterios de elección
Los criterios de elección del tema de monografías son: a) que tenga significado para un elector que generalmente no lo conocerá; b) que tenga interés común desde el punto de vista mercurial; y c) que sea factible abordarlo, es decir, que se pueda comer sin esperar mucho tiempo, como el pescado frito.
Los criterios son similares a los dueños de fondas de venta de pescado en playas concurridas como Boca Chica, donde la mayoría no vende pescado al vapor porque dura 15 minutos y frito menos de cinco, entonces el que lo hace de esta manera vende tres veces más que de la otra.
Papa frita con sabor a queso
La elección del curso monografíco implica el deber de presentar un informe de investigación que sacrifique la extensión por la profundidad de un tema que no constituya un problema relevante del país. O sea, comprarse una papita frita, preferimente con sabor a queso.
III. ELEMENTOS DEL CURSO MONOGRÁFICO
Ingredientes
Hay varios elementos que se deben tomar en cuenta. En realidad, cada uno aparece en los demás trabajos de investigación: a) Elección del tema; b) Índice (división del tema en tópico); c) Justificación; d) Objetivos; e) Desarrollo del tema; f) Conclusiones; g) Bibliografía.
Bigliografía
La bibliografía elegida para que sea adecuada debe incluir: a) Libro de textos; b) Artículos de revistas especializadas; c) Diccionario técnico; d) Trabajo de tesis y monografías.
Esquema
Del mismo modo, su esquema no es diferente: - Organización; - Contenido; - Redacción; - Presentación; - Originalidad.
IV. PERFIL DEL ESTUDIANTE
Sin dolor por el interés nacional
Desde sus orígenes, la superestructura o sistema que lo crea, lo dirige a un mercado de estudiantes que desea terminar la carrera en menor tiempo que si hubiese elegido la tesis y, por supuesto, que no muestre interés circunstacialmente por ver mejorado el Derecho dominicano o intentado dar respuesta a un problema o crisis de los tantos que caracterizan al país.
El escaso recurso o dominio para producir un pensamiento responsable, con niveles de criticidad, objetividad y sistematicidad que respondan a problemas sociales, políticos y económicos, lo perfilan como un estudiante despreocupado y de responsabilidades controladas por la superestructura de grupos dominantes.
Informe light
Para que halla un nivel aceptable de criticidad y sistematicidad, es preciso dominar el pensamiento sobre el tema, tanto en su forma como en la materia que trata. Esto requiere de tiempo. Pero el tiempo dado es el necesario para que el estudiante sacrifique las cualidades de la investigación científica a cambio de un informe light
Debemos hablar de tiempo.
V. TIEMPO DE CURSOS MONOGRÁFICOS,
TIEMPO DE TESIS
Ya lo dije
El Curso Monográfico tiene una duración de más o menos cuatro a seis meses, tiempo durante el cual, en teoría, las autoridades docentes deberán presentar los contenidos y guiar a los estudiantes para que lleven a cabo su informe que no debe ser extenso, pero con cierto respecto por la profundidad.
Un año de tesis
En cambio, conforme al Reglamento 75-18 de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la tesis tiene una duración de un año, si partimos que la autorización para llevarla a cabo inicia en el octavo semestre de la carrera, suficiente para mejorar la extensión no requerida en los Cursos Monográficos y garantizar la profundidad que estos cursos difícilmente puedan lograr.
Diferencia entre comidas
Una diferencia notable de “ambas comidas” es que la instrucción de la tesis de grado, no doctoral para que no pidamos “peras al olmo”, tiene tiempo suficiente para lograr un trabajo de investigación científica, sobretodo cuando el estudiante ha iniciado lecturas previas antes de presentar el tema en el octavo semestre.
Otra es que la tesis propone una respuesta a un problema relevante de la sociedad con el propósito de mejorar la convivencia social (destino del derecho).
La mente fast de la superestructura
Los Cursos monográficos tienen más dificultades de aproximarse a los objetivos de una tesis cuando la superestructura está acompañada de una concepción neoliberal de comida fast.
Recapituando, los temas de Cursos monográficos tienen estas características: Debe tener significado ¿para quién?; Que esté en el mercado ¿en cuál mercado?; Que no tenga dificultad para abordarlo, es decir, ¿qué el pescado sea frito y no al vapor?
VI. SOCIEDAD Y CURSOS MONOGRÁFICOS
¿A quién engañan?
Cuando hablé de la sociedad dije que en ella hay muchos problemas y crisis que demandan respuestas.
Cuando hablé de los cursos monográficos dije que renuncian a la extensión y teóricamente se deben enfocar en la profundidad del tema.
Y justo ahora quiero que nos detengamos en eso de la profundidad.
¿El tema de informe de los Cursos monográficos está dirigido a un problema social, político y económico? ¿El tratamiento del tema tiene profundidad? Si hay objeciones metodológicas y de fondo a la tesis ¿qué y cuántas objeciones son posibles a los informes?
¡Comida chatarra!
La primera inquietud está respondida con la naturaleza de los cursos que no requieren de un problema relevante como lo exigido por el Reglamento 75-18 sobre tesis y en cambio el que corresponde a los cursos monográficos sólo señala que sea fácil de abordar, que tenga interés común y algún significado.
CONCLUSIÓN
El resultado que obtienen los estudiantes de curso monográfico es un informe, un trabajo de investigación discursivo por esfuerzo, sin propósito elevado de responder a una crisis o problema social, nada extenso, sin profundidad.
Por razones conocidas y que describirlas no es el objeto de este trabajo, basta decir que los cursos monográficos son empresas económicas; que sus administradores son despreocupados con respecto a la profundidad y calidad de los temas de informe de los usuarios del servicio.
Carecen de incentivo, y se debe pagar su costo a pena de no inscribirse en la próxima graduación.
El perfil de los estudiantes no existe, es creado por la superestructura para vivir de ellos y los docentes, en su mayoría, siguen la misma práctica de sus clases tradicionales, salvo maravillosas excepciones.
PROPUESTA
La reinvidicación de los Cursos monográficos es posible cuando la concepción no sea neoliberal, no tenga carácter empresarial y tenga como enfoque temas desde los cuales se diseñen las normas, aquellos que tienen interés en el ámbito político, social, económico y cultural. Por ejemplo, un Curso monográfico sobre el impacto de la empresa Barrick Gold al medio ambiente y recursos naturales no caería mal a las necesidades académicas de este país.
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¡No hay clase! es una frase corrientemente pronunciada por estudiantes cuando el profesor no asiste y sin su presencia es imposible que la reciban en el modelo tradicional.
Una ausencia del docente puede deberse a una suspensión oficial, a un estado de enfermedad o a una tardanza suya que dio lugar a que los estudiantes se marcharan.
La Uasd y la tecnología
Las contradicciones pasadas propias a su naturaleza que sucedieron en la Universidad Autónoma de Santo Domingo hace que muchos la consideren como una universidad donde el estudiante le es difícil estudiar y trabajar a la vez.
Afortunadamente, muchos docentes de la Primada de América están capacitados y otros en proceso dominando y experimentando la plataforma Moodle y las herramientas.
La capacitación del maestro en el dominio y experimentación de la tecnología apunta hacia una Universidad de la Web 2.0 que aseguraría evitar la reproducción de la frase ¡No hay clase!
Ya muchos docentes tienen materiales como textos e imágenes de sus asignaturas subidos en la red y aplican las herramientas como chat, correo, presentaciones, foros, wiki, Google docs a la educación.
Clase y material didáctico
Preguntar ¿Qué es una clase? tendría muchas respuestas, pero para no herir sensibilidades me voy directamente a la sugerencia de no confundirla con la unidad didáctica, o con el dictado de algunos docentes que apuestan a su jubilación antes de vérselas usando plataforma y herramientas de la Web 2.0 en sus actividades docentes.
En todo caso, la idea de escribir la clase y el material didáctico correspondiente a cada unidad del programa, sería un ejercicio indispensable para lograr la integración de los ejes de la investigación, la docencia y la extensión que constituyen la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Las herramientas de la Web 2.0 no dan lugar a las clases magistrales que están centradas en el docente en una relación vertical con el alumno, salvo para el invitado a presentar una charla abierta.
Valga la redundancia, con el uso de las herramientas de las Tics, no tiene lugar la expresión ¡No hay clase!
Más lectura y escritura
La modalidad virtual lleva a los docentes a escribir, afinando sus destrezas de redacción y leer más y en similar proporción también sus alumnos.
Las autoridades administrativas cuentan con herramientas y recursos para cuidar que siempre haya clase, salvo durante el período natural de descanso.
Las clases hay que escribirlas
La clase no escrita no puede ser conocida ¿Cómo podría un profesor ayudante suplir la clase de un maestro que no la haya escrito? En tal circunstancia, el profesor ayudante deberá valerse de la improvisación, con lo cual no podría hablarse de calidad de enseñanza.
El Director de la Escuela
Acontece que cuando se debe sustituir un docente, el Director de la Escuela está limitado a avisar la sustitución porque el profesor a cargo de la asignatura no tiene la clase correspondiente planificada.
La entrega del programa bastaría cuando la clase está concentrada en el docente, la relación con el alumno es vertical, unidireccional, y su estilo magistral y la oferta un dictado, entonces tenemos configurada una imagen aproximada al personaje de Chapulín Colorado a quien le sobra astucia y autosuficiencia.
¿Son necesarios los profesores ayudantes?
La tecnología provoca el sistema administrativo hasta el punto de proponer la curiosa indagación de saber si los profesores ayudantes son necesarios. En Mi Opinión, la tecnología llama indistintamente al docente y su ayudante contenedista y tutor, respectivamente.
De forma, que el contenedista escribe la clase y el material didáctico y el otro sirve de guía a los alumnos para conocer de esos materiales.
Conclusiones
La tecnología no permite la expresión ¡no hay clase!, promueve la escritura, demanda del docente planificar la clase, subirla y dejarla disponible para consumo de los alumnos, se evita la improvisación del profesor ayudante, cuestiona su necesidad al estilo convencional, el docente principal elabora los materiales y el tutor le sirve de guía, o uno sólo podría hacer ambas cosas, según política y presupuesto.
Dentro de las palabras pronunciadas por el Rector Magnífico Maestro Aquino Febrillet el día de su juramentación, se definen, por el momento, propuestas teóricas estimulantes que por cuya abstracción comprenden puntos de vistas comunes y, por lo tanto, apoyo a las mismas, como, por ejemplo, la necesidad de actualizar los docentes para que podamos calificar dentro de los estándares señalados por la Unesco que nos evitaría el mote de analfabetas actuales y aseguraría el bienestar recíproco de profesores y alumnos.
"Esas oportunidades las vamos a construir con el trabajo creativo de todos. Que no invada el pesimismo a la familia universitaria. Por más sombrío que parezca el horizonte, trabajaremos sin descanso para alcanzar un mejor bienestar de todos", refiriéndose a la necesidad de formar talentos humanos con las capacidades suficientes.
Mi Opinión en esta ocasión, justamente, es la de dirigir la propuesta de construcción del Rector Magnífico Maestro Mateo Aquino Febrillet hacia la necesidad de promover programas de alfabetización de docentes y alumnos, estimando que estar alfabetizado no es sólo leer y escribir, si así fuere no tendría razón de ser este artículo, sino también ser experto en manejar contenidos, saber tramitar la información, compaginarla, presentarla, corregirla, ser un lector y parte de un público crítico y participativo.
Delimitando el tema, digo que el estilo de la clase magistral es un dato que nos puede señalar a un analfabeta actual, cuando la enseñanza de hoy es más socrática e interactiva, características de las herramientas propuestas por la Web 2.0.
Ya ves allí que hay analfabetas, pero la redefinición de la inquietud ¿Quiénes son hoy analfabetas? es más necesaria cuando, como señala César Coll, existe el proceso de la expansión.
El docente que lee lo mínimo, escribe lo mínimo es un simple alfabeta y, por lo tanto, un analfabeta de estos tiempos, que para llegar a no serlo tendrá que unirse al desarrollo de la tecnología, y, entonces, escribir y leer más.
El docente alfabetizado conoce diferentes estrategias de acceso y procesamiento de la información y sabe confrontar formatos diversos.
El profesor que pide a sus estudiantes copiar su dictado, analfabeta actual, se sorprendería al saber que la nueva forma de lectura y escritura en línea tiene más interés por saber dónde hallar la respuesta que memorizarla.
Sólo un paso, y aquel docente estaría del lado de hacer caer la memorización mecánica a cambio de la capacidad de saber hallar la respuesta.
Neil Armstrong pisó la Luna el 20 de julio del 1969, y similar a este fenómeno lo es para muchos escribir en audio y video, en música y fotos digitales, e incluso escribir en códigos que separan contenido y formato.
Hay una tendencia mundial de actualizar a los docentes para que éstos adquieran las competencias docentes, comunicativas y tecnológicas necesarias, razón por la cual las autoridades administrativas no deben descansar hasta asegurar que los servidores de la educación las consigan.
La principal herramienta de los docentes se perjudica cuando se resisten a involucrarse con las sorprendents novedades de la Web 2.0 y las instituciones que no los incentivan con programas de capacitación se hacen obsoletas.
Soy de opinión que instituciones educativas de la educación superior deben proponer políticas a corto, mediano y largo plazo de reforma educativa para que los docentes apoyemos el progreso social y económico de nuestros alumnos desarrollando sus habilidades indispensables de cara al siglo XXI.
Los planes estarían comprendidos por cursos de elaboración de materiales didácticos, estrategias de enseñanzas y aprendizajes, diseño básico de imágen, presentaciones, tutorías, y la aplicación de las herramientas de la tecnología de la información y la comunicación, entre otros.
A los docentes que son autoridades administrativas de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas les he propuesto el plan estratégico de corto plazo de elaboración de materiales didácticos y estrategias de enseñanza y aprendizaje, que son algunos de otros tantos cursos necesarios para lograr una efectiva reforma educativa.
El propósito consiste en hacer que al término del curso que tal vez no requiera de más de ocho días repartidos durante dos meses, los docentes terminen con la presentación de sus programas de asignatura debidamente actualizados y de esta manera se haya podido lograr lo que autoridades anteriores de esta Facultad no han logrado en doce años.
Una propuesta es que los profesores que aún no manejen tecnología de la información y la comunicación y que no cuenten con programas acutualizados y orientados con teorías pedagógicas (Piaget, Ausubel, Bruner, Vygostky, entre otras), sacrifiquen el próximo curso de verano para que logremos unificar los criterios alrededor de los planes de enseñanza y aprendizaje que las autoridades de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas no han logrado en gestiones anteriores y garantiar así el demandado progreso económico y social de nuestros alumnos.